lunes, 14 de agosto de 2023

Librairie La Bourse (Lyon)

Los dos últimos días de nuestro viaje de vacaciones los pasamos en Lyon, una ciudad que tenía muchas ganas de ver por muchos motivos. La información que obtuve de mi admirado Ricardo Aldarondo, prescriptor de cabecera en lo que respecta a incursiones a Francia, era clara al respecto: si uno va a Lyon debe pasar por DangerhouseSofa Records y Tiki Vinyl Store. Tres disquerías prometedoras. No es mala oferta. Pero la suerte quiso que ninguna de ellas estuviera abierta. En esos casos, jamás hay que rendirse. Lo que se impone es desplegar un plan B, que pasa por buscar un buen punto de “reciclaje”, una de esas tiendas que despachan cultura en soporte físico de segunda mano. Me parece evidente que esos comercios reflejan que en cada ciudad circula un caudal coleccionista concreto y particular. Más allá de los discos que en su día se vendieron por millones y que están en todas las tiendas de segunda mano, uno siempre encuentra materiales que reflejan la idiosincrasia del coleccionismo local.

Este es el caso de la Librarie La Bourse, un lugar que, aunque tiene a la venta algo de material nuevo, se emplea a fondo en la compra-venta de libros, bandes dessinées, películas en DVD y Blu-ray y música en CD y vinilo de segunda mano. A diferencia de muchos sitios dedicados a ese negocio, La Bourse cuenta con un interiorismo cuidado y una organización espacial impecable, y exhibe un amplio y ordenado stock de vinilos de todos los estilos. 

De hecho, La Bourse son tres tiendas. Visité las dos que están en la Rue Lanterne, una frente a la otra. En la del número 8 de la calle tienen una amplia oferta de vinilos de coleccionista de los años 60 y 70, una selección de rock francés muy tentadora, y un pequeño surtido de reediciones nuevas. En la situada en el 13bis, en la que pasé casi una hora, tienen la mayor parte del stock. Como he mencionado, todo perfectamente organizado por géneros y por orden alfabético de artista o banda. No es una tienda para buscar novedades o ejemplares inencontrables, pero es evidente que tienen criterio para dar nueva vida al material que les llega y olfato para localizar y tasar piezas de coleccionista. Como suele ocurrir cuando paso un rato en uno de esos lugares, me dejo llevar, olvido un poco mi wantlist de Discogs y no salgo de vacío. 

En esta visita adquirí:
 
Album, de Public Image Limited (reedición USA de 2009),
 
The Peel Sessions, de Echo & The Bunnymen (UK, 1988), 

Songs to Remember, de Scritti Politti (UK, 1982), 

Before and After Science de Brian Eno (reedición USA de 2017), un disco imprescindible que tenía pendiente en vinilo.

domingo, 13 de agosto de 2023

En ruta por Suiza: La Face B

Cuando nos embarcamos en un largo viaje en coche, de esos que nos llevan por cientos de kilómetros y que duran horas, es esencial llevar una selección musical perfectamente afinada. Lo que suelo hacer en esos casos es conectar el móvil al sistema de sonido del coche y disfrutar de podcasts musicales durante el trayecto. También llevo una selección de CD, ya que nunca se sabe qué podría apetecer en el camino, o qué solución de compromiso habrá que pactar con las personas que te acompañan en el viaje. Más allá de esas estrategias, hay una tradición que mantengo sin importar el destino ni la duración: escuchar las emisoras de radio locales de los países por los que paso. Me parece una forma emocionante de descubrir nuevos sonidos y sumergirme en la cultura musical de cada lugar que transito.

Gracias a seguir ese método, en el camino de regreso de vacaciones, en la etapa que debía llevarnos de Múnich a Lyon a través de Suiza, me topé con una joya radiofónica. En algún momento del trayecto, sintonizamos una emisora que despertó de inmediato nuestro interés: Couleur 3, el canal “joven” del grupo de emisoras de la Radio Televisión Suiza. El programa que sonaba era La Face B, el cual más tarde comprobé que está disponible en la página web de la emisora. 

Creado y conducido por el talentoso DJ EasyEvil, el programa, que lleva ya años en antena, está dedicado a rescatar gemas musicales de la segunda mitad del siglo XX. Si eres amante de la música ecléctica y poco convencional, es muy probable que este podcast sintonice del todo con tus instintos melómanos. La Face B se ocupa de desenterrar tesoros musicales de diferentes géneros, como el funk, el jazz, las músicas latinas y la world music en general, pero siempre desde dos ópticas muy específicas. Por un lado, apuesta por lo bailable y lo disfrutable; por otro lado, trata de ofrecer lo menos obvio y más inusual dentro de los géneros que explora.

Ellos mismos se definen como: “Un viaje alrededor del planeta de las músicas olvidadas, insólitas, raras, a veces apreciadas y a menudo inencontrables, de la segunda mitad del siglo XX”. De hecho, uno de los aspectos que destacan en la promoción de este podcast es su singularidad. “La selección de canciones que no podrás shazamear”, dice una de sus cuñas promocionales. Y sí, las canciones presentadas son tan “rarités” que es francamente difícil reconocerlas y localizarlas. Este programa, que en cada entrega ofrece una sesión única, seleccionada con esmero por alguien apasionado por la caza de rarezas y tesoros sonoros, cuenta desde ahora con un oyente fijo más.

viernes, 11 de agosto de 2023

Optimal Records (Múnich)

El destino más oriental de nuestro viaje de vacaciones fue la ciudad de Múnich. Además de los necesarios paseos por las zonas emblemáticas de una ciudad llena de historia y las visitas obligadas a los Biergärten, se hacía imperativo acudir a la cita con la música en vinilo en una de las disquerías de la ciudad. 

La elegida fue Optimal Records, una tienda que encarna la esencia del indie cool y que da la impresión de ser un punto caliente en el circuito musical muniqués.

Desde el momento en que cruzas la puerta, quedas cautivado por su estética, su ambiente acogedor y su organización. El espacio entre las filas de los muebles de vinilos, la forma en que está organizado el stock… todo va a favor de la experiencia de compra. Y no solo tienen discos, sino que también ofrecen una selección de libros relacionados con todos los universos musicales y merchandising propio de la tienda, como las inexcusables tote bags, que en este caso están muy bien diseñadas y apetece llevárselas.

Optimal Records no escatima en géneros musicales. Tienen apartados para absolutamente todo y su inventario es verdaderamente asombroso. Las secciones de jazz, latin y Brasil prometen un gozo incesante, como la selección de easy listening, que me dejó atónito. La gozada se confirmaba con la oferta de reediciones de discos de los noventa y primeros dos mil que no son fáciles de ver en la mayoría de tiendas. Mientras exploraba las novedades, me topé con el último y esperadísimo (por mí) disco de Dexy’s Midnight Runners. No me hice con una copia en ese momento, espero no arrepentirme de tal imprudencia en las próximas semanas. Os daré información al respecto.

Al ir a pagar, no pude evitar dirigirme a la persona que me atendía para transmitirle mi admiración por la estupenda tienda que es Optimal Records. Su sonrisa y sus palabras de agradecimiento me confirmaron que el reconocimiento y el aprecio por el trabajo bien hecho siempre son bienvenidos. Estoy convencido de que, siempre que se presente la oportunidad, debemos reconocer explícitamente a las personas que consiguen crear espacios tan singulares y acogedores.



En esta visita adquirí:

Heavy Soul, de Paul Weller (reedición europea, 2017),

Ikarie XB-1, de Zdeněk Liška (edición UK, 2019).

miércoles, 9 de agosto de 2023

The Record Store (Friburgo de Brisgovia)

La segunda parada del viaje de vacaciones fue Friburgo de Brisgovia, una ciudad universitaria, puerta de entrada a la Selva Negra, cuya belleza ya había tenido ocasión de contemplar gracias a un viaje relacionado con un proyecto de investigación internacional que desarrollamos junto a colegas de varias universidades europeas en 2019.  

En la zona más encantadora del centro, cruzada por pequeños canales que magnifican el aire bucólico de la villa, hay dos tiendas de discos, The Record Store y The Record Store 2, que sirven para abastecer a los aficionados locales, a la nutrida comunidad de estudiantes universitarios y a los turistas y curiosos que visitan Friburgo. Aunque son dos tiendas pequeñas, uno diría que se ajustan a la demanda de la zona. 

La primera, The Record Store, está ubicada en una de las calles comerciales del centro de la ciudad, cuenta con un orden metódico y decoración minimalista y agradable, y está dedicada a material de coleccionista clásico, con rock añejo, jazz, blues y músicas del mundo. Tiene gran variedad de precios, que van desde un par de euros en las cubetas de gangas hasta las cotizaciones propias de piezas de caza mayor. 

La segunda, The Record Store 2, se encuentra muy cerca de la anterior, en una de las calles adyacentes. Es un local minúsculo en forma de casita que ofrece novedades de pop y rock.

Mis vistas fueron breves y no encontré nada que me motivara lo suficiente para desembolsar unos euros, especialmente considerando que el día anterior había comprado cosas interesantes en Annecy.


   

martes, 8 de agosto de 2023

Vinyl & Coffee (Annecy)

Este verano de 2023, hemos decidido utilizar algunos días de vacaciones para emprender un viaje en coche desde Barcelona hasta Múnich, con el objetivo de visitar varias ciudades y pasar los días centrales del itinerario viendo los castillos de Neuschwanstein y Hohenschwangau en Baviera. La primera parada técnica de nuestro viaje se produjo en Annecy, la fabulosa villa de la Alta Saboya que tengo la suerte de conocer bien, puesto que la he visitado una quincena de veces en los últimos veinte años para asistir a su festival de cine de animación
 
Sin embargo, desde que abrió en 2015 no había tenido la oportunidad de entrar en Vinyl & Coffee, la tienda de discos oficialmente cool de Annecy, debido a que su horario de apertura coincide con los momentos de mayor actividad del festival. Así que aproveché que estaba en la villa en agosto y logré hacer una visita largamente deseada.

 Aunque sus dimensiones son relativamente modestas, Vinyl & Coffee alberga una impresionante cantidad de material. Nada más entrar en la tienda, el visitante encuentra una selección muy cuidada de lo que el propio encargado de la tienda califica de “músicas negras”: funk, soul, hip hop y jazz. Además, cuenta con una sección de música electrónica de baile. Al fondo, tienen una variedad de discos de segunda mano en estado óptimo, organizados meticulosamente por géneros y estilos. Algunas cubetas están dedicadas a discos considerados “de coleccionista”. Mi visita a la tienda duró alrededor de una hora y media, durante la cual tuve la tentación de llevarme numerosas piezas, pero la cordura hizo acto de presencia. Me centré en el apartado dedicado a la new wave y el synthpop, donde encontré algún vinilo que llevaba tiempo en mi lista de deseos. 

En el momento de pagar, tuve una amena conversación con el propietario, quien compartió conmigo una historia personal. Ha tomado la decisión de dar un giro a su vida (por circunstancias que me explicó, pero que quedan entre él y yo) y marcharse de Francia en cuanto pueda. Así que está en pleno proceso de vender toda su colección, abandonar el formato físico y abrazar completamente lo digital. Paradójicamente, este vendedor de discos defendía desprenderse de los objetos mientras yo le compraba y le compartía que seguía acumulando vinilos en plena fiebre coleccionista. Por supuesto, se mostró comprensivo con mi pasión y expresó su deseo de que tuviera una descendencia que valore mi amor por la música y los discos, a lo que le respondí que mi hija comparte mi entusiasmo y quizás algún día aprecie mi colección, incluyendo los discos que compré ese mismo día.

En esta visita adquirí:

La Verité, de Classix Nouveaux (edición francesa de 1982),

Seven Days In Sammystown, de Wall of Voodoo (edición europea de 1985),

Neurovision, de Telex (edición francesa de 1980).

martes, 23 de mayo de 2023

Discotis (Cannes)

En Cannes, Discotis es una verdadera institución. Cada vez que uno asiste al célebre festival de cine, visitar esta pequeña tienda se convierte en una obligación. En su ubicación actual, Discotis dispone de un espacio tan reducido que hace que sea imposible estar cómodo mientras se hace una compra, pero creo que le hemos acabado encontrando el encanto. El tamaño del local permite tener una idea cabal de cómo debe estar el mercado inmobiliario en un enclave como Cannes, ya que da la impresión de que si está ahí, es porque una tienda de discos independiente orientada al coleccionismo no podría sobrevivir en otro espacio. 

Así que cambiemos nuestra perspectiva. A simple vista, Discotis parece poco más que un pasillo estrecho en el que es imposible encontrar nada, pero en realidad es un espacio mágico donde miles de discos se amontonan en una configuración que solo el propietario puede descifrar y donde en ocasiones el orden se revela. Si deseáis tener una idea clara de lo que representa Discotis, os recomiendo mucho los episodios del podcast Discos Mon Oncle que Ricardo Aldarondo dedica a sus experiencias en Cannes. Cada vez que asiste al festival, Ricardo reserva un espacio del episodio correspondiente de su podcast para compartir sus vivencias como coleccionista y arqueólogo musical en la tienda. Y escuchar esos episodios cannois siempre es un placer. 

A pesar de sus horarios complicados, que dificultan encajar una visita en el tiempo libre que dejan las proyecciones, y de que solo un par de personas puede acceder a la tienda a la vez sin riesgo de morir por asfixia, durante la celebración del Festival de Cannes Discotis se convierte en un punto de encuentro para la comunidad que comparte cinefilia y melomanía. La selección de discos a la venta abarca todos los estilos, con mucho rock, mucho soul y algo de metal apretujado en las estanterías que ocupan tres de las cuatro paredes de la parte principal de la tienda. Lo que convierte a Discotis en un templo es su parte central, en la que acumulan discos de siete pulgadas que son auténticos tesoros de colección. En un apéndice trasero de la tienda, un pasillo especialmente angosto, se encuentra una impresionante selección de bandas sonoras, todas ellas con precios franceses (es decir, altos).
 
Una visita a Discotis no va a salir nunca barata, pero es absolutamente indispensable ir por lo menos una vez durante los días del festival. Los amables dependientes (nunca he sabido con certeza quién es el propietario y quién trabaja o pasa el día ahí) están siempre dispuestos a entablar una conversación, elogiando tus elecciones y haciéndote sentir que has tomado la decisión correcta en cada disco que te llevas. Durante mi última visita, no pude resistir la tentación y compré dos bandas sonoras muy apetecibles, porque en Cannes, la música de películas se disfruta de otra manera.

En esta visita adquirí:

Patton (Original Motion Picture Score), de Jerry Goldsmith (edición UK de 1970),

Star Trek II: The Wrath Of Khan, de James Horner (edición europea, 1982).

viernes, 14 de abril de 2023

Paul's Boutique (Cracovia)

La otra tienda que tuve la oportunidad de visitar en Cracovia fue Paul’s Boutique, un nombre que indudablemente llama la atención. Si descartamos la posibilidad de que el propietario se llame realmente Paul, hay que asumir la opción más razonable, que es que el establecimiento rinda homenaje al espléndido disco homónimo de Beastie Boys y esté conectado con la escena del hip hop y de los sonidos más enérgicos de la ciudad.

Paul’s Boutique está solo un poco más lejos del centro que Records Dillaz, a pocas manzanas de distancia de uno de los puntos más bonitos e interesantes de la orilla del río Vistula. La promesa del nombre se hace efectiva cuando entras. Aunque se puede encontrar una asombrosa variedad de discos que abarcan todos los géneros musicales, la tienda participa de la estética de las subculturas hip hop y skate y exhibe una interesante colección de fanzines y objetos relacionados con el asunto. Al visitarla se hace evidente que Paul’s Boutique funciona como un centro de encuentro para las culturas musicales más indies en Cracovia

La selección de novedades de Paul’s Boutique no difiere mucho de las que se puede encontrar en las tiendas que suelo visitar en Barcelona. Lo que me llamó mucho la atención fue un rincón en el que se exponía la selección de bandas sonoras y discos relacionados directa o tangencialmente con el mundo del cine y el teatro. En esas cubetas, me topé con curiosidades, como una banda sonora que había estado buscando durante tiempo y de la que me había resistido a comprar una reedición, ya que buscaba una copia de la época. También me llevé un disco peculiar. En parte, me lo llevé por la portada, puesto que los coleccionistas de discos a menudo caemos bajo ese tipo de hechizos, pero, sobre todo, me lo llevé por el artista que lo creó, ni más ni menos que el gran Boris Karloff. Nunca está de más una nueva pieza de arqueología mediática en mi colección.

En esa visita adquirí:

The Pied Piper & The Hunting of the Snark, de Boris Karloff (edición USA de 1957),

Young Sherlock Holmes (Original Motion Picture Soundtrack), de Bruce Broughton (edición japonesa de 1986).

 


jueves, 13 de abril de 2023

Records Dillaz (Cracovia)

Durante mi viaje a Cracovia para asistir al encuentro académico RII Forum, dedicado a la investigación sobre innovación en diversos sectores, incluyendo la educación y la comunicación, encontré algunos momentos para explorar las maravillas de esta histórica ciudad, que me fascinó.

Aprovechando el tiempo libre que me dejaba la participación en el congreso, decidí investigar las dos tiendas de discos que parecían más prometedoras. La primera fue Records Dillaz, la tienda de música más veterana de la ciudad, un pequeño establecimiento ubicado no muy lejos del centro. Al entrar, me encontré en un semisótano en el que se apiñaban vinilos, CD y casetes en un espacio reducido. Más allá del saludo de cortesía, no tuve mayor interacción con el vendedor, dado que intuí algunas dificultades por mi parte para la comunicación en inglés. La visita fue breve, pero pude observar que la tienda tiene una sólida colección de novedades de todos los géneros, con aparente predominio del hip hop y de las músicas de baile, entendidas de una forma muy amplia. Me llamó la atención la impresionante selección de jazz y rock progresivo polaco. Sin duda, esta tienda es el sitio al que hay que ir para conseguir en Cracovia discos de esas dos especialidades, las cuales admito desconocer por completo. En esta visita no me aventuré a realizar ninguna compra, pero salí con la firme intención de regresar en el futuro para explorar más a fondo y, sin duda, llevarme algo especial.

viernes, 12 de agosto de 2022

Record Surplus (Los Ángeles)

Mientras estaba en Los Ángeles puede comprobar que en la zona de Santa Mónica, a pocos metros de mi alojamiento, se encuentra una de las tiendas famosas de la ciudad: Record Surplus, cuyo lema es "the last record store". Se trata de un enorme espacio diáfano, dominado por la austeridad que uno esperaría en una nave industrial en la que tienen a la venta decenas de miles de discos. Me dio la impresión de que la vocación de Record Surplus podría ser poner a disposición del público toda la Americana editada a lo largo de la historia, tal era el volumen de discos de ese género. Sin embargo, al igual que me pasó en Amoeba, no encontré ninguno de los ejemplares de mi lista de deseos prioritarios. Así que el "exceso" que la tienda promete en su nombre no deja de ser un afortunado reclamo comercial. Después de pasar un buen rato solo en el local, y un poco apabullado por su descomunal oferta, decidí llevarme un recuerdo. Un disco muy angelino:

Turn! Turn! Turn!, de The Byrds (una copia con evidentes signos de desgaste de la primera edición USA de 1965).

jueves, 11 de agosto de 2022

Amoeba Music (San Francisco)

En el viaje a Estados Unidos, también tuve la oportunidad de visitar la enorme, abrumadora Amoeba Music de San Francisco, Esta tienda comparte características idénticas con su hermana  angelina (o viceversa), pero agrega un encanto adicional al estar ubicada en el mítico barrio de Haight-Ashbury. Por lo tanto, más que ser simplemente un comercio, es un auténtico santuario musical. Un recorrido por este emblemático barrio, cuna de la contracultura, no podría culminar de mejor manera que con una visita a Amoeba Music. Por supuesto, después de haber pasado por la no muy lejana Grateful Dead House. 

La anécdota de la visita es que estuve acompañado por mi hija y mi sobrina de 17 años, quien es una ávida consumidora de música a través de TikTok y YouTube. Ella manifestó repetidamente su asombro por el hecho de que existiera una tienda tan grande dedicada a la venta de música en formatos físicos. Respondí a cada uno de sus comentarios asegurando con aplomo que esto era algo muy común, que existe un público considerable para la música en formato físico, pero la verdad es que yo estaba casi tan alucinado como ella.

miércoles, 10 de agosto de 2022

Amoeba Hollywood (Los Ángeles)

Creo que un diario de viajes dedicado a tiendas de discos del mundo no puede tener mejor comienzo que una crónica de la visita a la joya de la corona. Tanto si eres coleccionista devoto, como comprador ocasional, probablemente estarás de acuerdo en peregrinar a Amoeba es casi una obligación para los amantes de la música. Esta cadena de tiendas, con tres ubicaciones en distintos lugares de California, es un paraíso para aquellos que aprecian la vivencia de pasar por una megastore de verdad, a la antigua usanza, y para los que buscan perlas, ediciones especiales o simplemente ser testigos de una forma muy particular de comercializar la música. 

Durante nuestras vacaciones familiares del verano de 2022, y aprovechando que habíamos planificado una ruta por California y Hawái, no podía dejar pasar la oportunidad de visitar Amoeba Hollywood. La experiencia fue una auténtica expedición a un mundo de abundancia y lujo. Al recorrer los muchos metros cuadrados de la tienda, uno se sumerge en un océano de posibilidades y, por lo tanto, de invitaciones al festín consumista. 

Lo que realmente hace que Amoeba destaque en el panorama mundial de las tiendas físicas es su inmensa oferta, que no solo abarca discos, sino también libros y películas. Podrías literalmente pasar horas explorando los pasillos repletos de tesoros apetecibles, dejándote llevar por la promesa del descubrimiento. No obstante, algo que me parece relevante de mi visita es que, a pesar de esta amplia oferta, no pude encontrar las piezas que estaba buscando. Amoeba Hollywood es un edén si lo que buscas es música actual, bandas sonoras cinematográficas y géneros estadounidenses, pero me pareció que andaban cortos en, por ejemplo, stock para coleccionistas de música británica. Lo cual, por otra parte, tampoco está mal, porque estoy seguro de que, en realidad, nadie quiere encontrar la tienda que lo tenga todo. 

En las distintas sucursales de Amoeba se realizan conciertos promocionales con frecuencia, y tener la suerte de coincidir con uno de ellos es como que te toque la lotería. En mi caso no fue así, por lo que tuve más tiempo para dedicarme a explorar cada rincón de la tienda.

En esta visita adquirí:

The Boy Named If, de Elvis Costello and The Imposters (2022),

Look Now, de Elvis Costello and The Imposters (2018),

The Omen - Original Motion Picture Soundtrack, de Jerry Goldsmith (edición USA de 1978),

Shout, de Devo (edición USA de 1984).

lunes, 1 de agosto de 2022

Permíteme que me presente: Cara Uve, un diario de viajes y vinilos

¡Saludos, melómanos y melómanas! Os doy la bienvenida a Cara Uve (Viajes y vinilos), un blog en el que me propongo compartir las crónicas de una travesía en curso permanente por tiendas de discos de diferentes puntos del mundo. Acompañadme mientras visito lugares que son mucho más que simples comercios, en distintas ciudades y países, en busca de esos pequeños tesoros que alimentan mi pasión por la música. 

Podéis conocer con un poco más de detalle este blog y a mí aquí, aunque lo único que necesitáis saber de momento es que mis ocupaciones como profesor universitario y programador cinematográfico hacen que tenga la oportunidad (y la obligación) de viajar de vez en cuando, y que, hace algún tiempo, me propuse un desafío personal: entrar, explorar y, en la medida de lo posible adquirir alguna pieza, en al menos una tienda de discos en cada ciudad que visitara. 

¿El objetivo? Simplemente, ser testigo por un momento de la música con la que late el corazón de cada sitio y celebrar la diversidad de expresiones sonoras en todos los rincones del mundo. Hace ya algún tiempo que comencé a poner en práctica esa costumbre, pero ahora me he decidido a dejar constancia de ella por escrito. ¿Por dónde empezar? Lo descubrirás en la siguiente entrada del blog.

Hay algo que me gustaría dejar claro: este no es un blog para presumir de descubrimientos, porque ni siquiera me considero un coleccionista hardcore, sino que más bien me definiría como un comprador casual que adquiere discos con cierta frecuencia. Este es simplemente un espacio para compartir experiencias auténticas, para reflexionar sobre cómo la música enriquece nuestras vidas y para celebrar la belleza del formato físico en una era digital.

En cada entrada de este blog encontraréis una breve crónica de mi visita a una tienda de discos, que, en algún caso, complementaré con el listado de los discos adquiridos. A veces, publicaré entradas no dedicadas al encuentro con una tienda concreta, sino a algún otro asunto relacionado con la cultura y el consumo musical. Y aunque inicialmente me planteo este blog como un espacio de crónica de viajes, hablaré, ocasionalmente, de las tiendas de mi ciudad, Barcelona, que son demasiado valiosas como para desdeñarlas solo porque viva cerca de ellas.

Disponeos a zambulliros en unas crónicas de emociones y descubrimientos, en las que intentaré transmitir que cada tienda de discos es una puerta hacia un mundo nuevo de sonidos y sensaciones. Bienvenidos a este diario musical, que no es más que un canto a la pasión y a los momentos inolvidables que solo la música puede brindar.