Sigo relatando nuestra jornada de vinyl hunting en Liubliana. Tras nuestra primera parada en SpinVinyl, decidimos seguir explorando y acercarnos a recordslo.com, otra interesante tienda ubicada en el corazón de la ciudad, también a orillas del río, pero justo al otro lado de la colina del castillo. Aunque su nombre sugiere que gran parte de su negocio se basa en operar en línea, esta tienda física es un lugar que definitivamente merece la pena visitar.
El escaparate, que exhibe un bonito gramófono de colección, ya anticipa la experiencia que espera al cruzar la puerta: una visita a una auténtica cueva de tesoros vinílicos decorada con gusto. En el instante en que entramos, el rock progresivo de la banda neerlandesa Focus sonaba a todo volumen, en lo que sin duda me pareció toda una declaración de intenciones y una bienvenida perfecta para Toni, quien, como mencioné en el post anterior, es un apasionado del género.A diferencia de nuestra primera parada, recordslo.com está muy nutrida (de hecho, yo diría que está especializada) en discos de segunda mano, con una notable preferencia por las primeras ediciones originales del Reino Unido y Estados Unidos. Por supuesto, también cuentan con un amplio stock de novedades y reediciones recientes. Lo que más nos impresionó fue la organización de su vasto inventario; aquí todo tiene su lugar. Desde subgéneros como el soft rock, el country rock y el prog rock, hasta apartados dedicados a rarezas muy selectas. La tienda dispone también de un muestrario de música en otros formatos. La cantidad, calidad y precio de los casetes que tenían a la venta me dejó asombrado. En cualquier caso, el generoso surtido de estilos y formatos presentes en el establecimiento reforzó la idea que me hice de Liubliana en cuanto llegué: que se trata de una ciudad con una querencia muy marcada por el rock. Algo sobre lo que, por cierto, me llamó la atención en un tuit la amiga Marta Torres, editora de Hermenaute, cuando se enteró de mi visita a la ciudad.
Para mí, recordslo.com fue una auténtica tentación. Después de salir de SpinVinyl con las manos vacías, estaba decidido a encontrar algo que llenara algunos huecos en mi colección y calmara mi ansia. Me puse manos a la obra, y lo que más me sorprendió fue la cantidad de discos de pop y rock de los setenta. No eran piezas de "caza mayor", sino esos ejemplares que suelen aparecer en ferias del disco y que nunca terminas de decidirte a comprar… hasta que los encuentras en una tienda, en muy buen estado y al precio justo.
Hablando de precios, debo mencionar que los discos no eran excesivamente caros, pero tampoco baratos. Las cotizaciones de los vinilos parecían ajustadas a su calidad y rareza. La impresión que me llevé al entrar es que los propietarios, con todo el aspecto de ser una pareja de melómanos experimentados, dedicados a fondo a tareas de mantenimiento de los discos mientras los clientes paseaban entre las cubetas, no solo conocían su colección al detalle, sino que la cuidaban y exponían con rigor. Al explorar más, nos topamos con unas cubetas marcadas bajo el epígrafe "ediciones buscadas" (o algo similar), donde encontramos, por ejemplo, ediciones japonesas de The Beatles, con precios acordes a su exclusividad y demanda.
Finalmente, tras buscar y buscar, me llevé tres discos que creo que de algún modo representan buena parte del espectro de sensaciones que la tienda me transmitió. Todos ellos llenan huecos en mi colección, y aunque no son piezas extremadamente raras, sentí una gran satisfacción al encontrarlas en ediciones en muy buen estado. Es difícil dejar pasar una oportunidad así en una tienda que, por otro lado, podría vaciarte el bolsillo si no te controlas, especialmente si eres amante del rock de los setenta.
Por cierto, debo confesar que, aunque la música que contiene me encanta (es perfecta para las fiestas que me monto en mi cabeza), en el caso de uno de los discos adquiridos, lo que realmente me impulsó a llevármelo fue su maravillosa portada. Os dejo especular de cuál de ellos se trata.
En la visita, adquirí:
Shock, de The Motels (primera edición USA de 1985).
Another Grey Area, de Graham Parker (primera edición USA de 1982).
Love’s A Prima Donna, de Steve Harley and Cockney Rebel (primera edición USA de 1976).
