Mientras estaba en Los Ángeles puede comprobar que en la zona de Santa Mónica, a pocos metros de mi alojamiento, se encuentra una de las tiendas famosas de la ciudad: Record Surplus, cuyo lema es "the last record store". Se trata de un enorme espacio diáfano, dominado por la austeridad que uno esperaría en una nave industrial en la que tienen a la venta decenas de miles de discos. Me dio la impresión de que la vocación de Record Surplus podría ser poner a disposición del público toda la Americana editada a lo largo de la historia, tal era el volumen de discos de ese género. Sin embargo, al igual que me pasó en Amoeba, no encontré ninguno de los ejemplares de mi lista de deseos prioritarios. Así que el "exceso" que la tienda promete en su nombre no deja de ser un afortunado reclamo comercial. Después de pasar un buen rato solo en el local, y un poco apabullado por su descomunal oferta, decidí llevarme un recuerdo. Un disco muy angelino:
Un viaje por la cultura musical en formato físico y analógico. Visito tiendas de discos y te lo cuento.
Mostrando entradas con la etiqueta Los Ángeles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Ángeles. Mostrar todas las entradas
viernes, 12 de agosto de 2022
Record Surplus (Los Ángeles)
Turn! Turn! Turn!, de The Byrds (una copia con evidentes signos de desgaste de la primera edición USA de 1965).
miércoles, 10 de agosto de 2022
Amoeba Hollywood (Los Ángeles)
Creo que un diario de viajes dedicado a tiendas de discos del mundo no puede tener mejor comienzo que una crónica de la visita a la joya de la corona. Tanto si eres coleccionista devoto, como comprador ocasional, probablemente estarás de acuerdo en peregrinar a Amoeba es casi una obligación para los amantes de la música. Esta cadena de tiendas, con tres ubicaciones en distintos lugares de California, es un paraíso para aquellos que aprecian la vivencia de pasar por una megastore de verdad, a la antigua usanza, y para los que buscan perlas, ediciones especiales o simplemente ser testigos de una forma muy particular de comercializar la música.
Durante nuestras vacaciones familiares del verano de 2022, y aprovechando que habíamos planificado una ruta por California y Hawái, no podía dejar pasar la oportunidad de visitar Amoeba Hollywood. La experiencia fue una auténtica expedición a un mundo de abundancia y lujo. Al recorrer los muchos metros cuadrados de la tienda, uno se sumerge en un océano de posibilidades y, por lo tanto, de invitaciones al festín consumista.
Lo que realmente hace que Amoeba destaque en el panorama mundial de las tiendas físicas es su inmensa oferta, que no solo abarca discos, sino también libros y películas. Podrías literalmente pasar horas explorando los pasillos repletos de tesoros apetecibles, dejándote llevar por la promesa del descubrimiento. No obstante, algo que me parece relevante de mi visita es que, a pesar de esta amplia oferta, no pude encontrar las piezas que estaba buscando. Amoeba Hollywood es un edén si lo que buscas es música actual, bandas sonoras cinematográficas y géneros estadounidenses, pero me pareció que andaban cortos en, por ejemplo, stock para coleccionistas de música británica. Lo cual, por otra parte, tampoco está mal, porque estoy seguro de que, en realidad, nadie quiere encontrar la tienda que lo tenga todo.
En las distintas sucursales de Amoeba se realizan conciertos promocionales con frecuencia, y tener la suerte de coincidir con uno de ellos es como que te toque la lotería. En mi caso no fue así, por lo que tuve más tiempo para dedicarme a explorar cada rincón de la tienda.
En esta visita adquirí:
The Boy Named If, de Elvis Costello and The Imposters (2022),
Look Now, de Elvis Costello and The Imposters (2018),
The Omen - Original Motion Picture Soundtrack, de Jerry Goldsmith (edición USA de 1978),
Shout, de Devo (edición USA de 1984).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)