Si King Kong es una institución histórica en el barrio de Amerikamura, Time Bomb Records representa otra cara fundamental de la escena musical de Osaka. Nació en 1990 como una pequeña tienda en ese mismo barrio, y apenas un año después ya había dado un salto decisivo: convertirse también en sello discográfico. Con el tiempo, la tienda se trasladó al barrio de Yotsubashi, pero nunca perdió la esencia que la define: ser un punto de referencia para el underground de la zona, con un catálogo explosivo de punk, rockabilly y garage que ha dado visibilidad a algunos de los grupos más singulares e irreverentes de la música independiente japonesa. Entre ellos destaca The 5.6.7.8’s, la banda femenina de garage con estética sesentera que muchos descubriríamos años después en anuncios y en bandas sonoras internacionales, y cuya estética e ideario resume bien el espíritu de Time Bomb: un puente entre la energía underground local y una proyección que trasciende fronteras.
Como entenderéis, con estas credenciales, la visita a Time Bomb era absolutamente imprescindible. Además, tuve la suerte de que el hotel en el que nos alojamos durante nuestra estancia en la ciudad estaba cerca tanto de Amerikamura como de Yotsubashi (en realidad son zonas de Osaka vecinas), lo que facilitaba la logística. Eso sí, Time Bomb fue la segunda y última tienda que pude visitar en Osaka, dado que los horarios, y sobre todo el hecho de que muchas estaban cerradas el miércoles —justo el día en que yo podía rascar tiempo para ir— me obligaron a seleccionar.
Lo resumí así en Bluesky:
El catálogo abruma: punk, new wave, garage, hardcore, surf, rockabilly… Todos los géneros vinculados a la tradición más ruidosa y gamberra del rock’n’roll tienen su espacio, con especial atención a la música norteamericana que los inspiró. Pero lo que me pareció más sugerente e interesante fue, sin duda, la sección dedicada a los artistas japoneses, repleta de discos y referencias, muchas de ellas editadas por el propio sello Time Bomb. Ojalá vuelva algún día con más presupuesto y mejor investigación realizada.
Sumergirse en las cubetas de la tienda fue bucear en la subcultura garagera y psicodélica japonesa: un viaje paralelo dentro de mi propio viaje. La tienda, su estética y su atmósfera me parecieron una auténtica gozada, un lugar donde se entiende perfectamente el modo en que se construyen y mantienen con vitalidad las escenas locales. Y a diferencia de mi visita a King Kong, aquí sí que empecé a llenar la maleta. No en exceso, pero sí lo suficiente como marcar el inicio real de mi hunting (aunque dos de los discos que conpré son muy "locales", pero poco vinculados a la escena a la que Time Bomb está consagrada). En cualquier caso, me pareció un buen lugar para iniciar la adquisición de los discos que sí llevaba en mi lista de deseos. La visita fue, así, una experiencia completa: música, historia, subcultura y el placer físico de rebuscar vinilos en un espacio que es mucho más que una tienda.
Time Bomb no es solo una parada obligada en Osaka: es un destino en sí mismo.
En esta visita adquirí:
Yellow Magic Orchestra (イエロー・マジック・オーケストラ ), de ídem (primera edición japonesa del disco de debut de la banda de 1978).
For You, de Tatsuro Yamashita (reedición limitada japonesa de 180g de 2023).
Bomb The Rocks: Early Days Singles, de The 5.6.7.8's (edición de 2004 para UK y Europa del disco editado por Time Bomb Records, la curiosidad aquí es que el original es difícil de encontrar incluso en la tienda del sello, así que adquirí una copia europea a un precio inmejorable).
