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miércoles, 26 de marzo de 2025

Living in the Past (Venecia)

En los últimos años, estamos siendo testigos de un constante ir y venir de artículos, más o menos serios, que proclaman el resurgimiento del vinilo, seguidos por otros que anuncian su inminente nuevo declive. Y vuelta a empezar. Este ciclo interminable de (no)noticias activa la reflexión sobre cómo concibe uno el coleccionismo (o simplemente la adquisición) de discos. ¿Comprar vinilos es un acto de nostalgia, una forma de revivir el pasado? ¿O, por el contrario, es una manera de habitar de forma consciente el presente, dado que el vinilo es un formato plenamente vigente que ofrece placeres únicos al oyente? Para algunos, como yo mismo, comprar discos de vinilo es incluso una apuesta de futuro. Tener una buena colección, bien curada y mantenida, posibilita cierta independencia de los servicios de streaming y cierto alejamiento de la pulsión acumuladora de archivos digitales. Para los que no estamos dispuestos a conformarnos con coleccionar un inventario musical que, en esencia, es alquilado —aunque sea a perpetuidad— el vinilo y otros formatos físicos siguen siendo una inversión de futuro.

Dicho todo esto, la mirada nostálgica es algo que me atrae mucho, por supuesto. Por eso, durante una reciente escapada familiar a Venecia, me pareció un plan excelente visitar la tienda de discos Living in the Past, un pequeño  establecimiento en el Dorsoduro, a la altura del puente Foscarini, no lejos del bullicio del centro y flanqueado por un par de restaurantes bastante apetecibles.

Si la visitas, lo primero que te va a llamar la atención es su aspecto desvencijado y añejo, aunque embellecido por un modesto pero llamativo escaparate, en el que se exhiben piezas muy apetecibles, como un 7 pulgadas de Goblin que funciona a la perfección como imán para la mirada. El aspecto general de la tienda refleja una clara priorización del contenido sobre la forma. Su rótulo, por ejemplo, es un simple folio impreso con un diseño de estar por casa, clara señal de que la imagen es secundaria y que aquí lo que de verdad importa son los discos.

Al entrar en la tienda, te encuentras con una estupenda colección de música del pasado, en total sintonía con el nombre del negocio. Las secciones abarcan desde rock clásico, folk, jazz y funk hasta una generosa selección de punk, new wave de los años 80 y electrónica, géneros que, aunque algunos nos resistimos a considerarlos antiguos, ya son, claramente, clásicos. Por supuesto, me dirigí sin dudarlo a la abultada sección de música italiana, donde conviven folk, pop, rock, canción de autor, astros melódicos y easy listening.

No todo es perfecto, por desgracia. Los precios están ligeramente por encima de lo que yo considero atractivo, lo cual enfrió un poco mi entusiasmo. Aun así, es difícil salir con las manos vacías de un sitio como ese. 

En esta ocasión, no vi oportuno entablar conversación con el propietario, que parecía absorto en la tarea de ordenar discos, así que me decidí rápidamente por un ejemplar en muy buen estado de 4 anni di successi, el recopilatorio de Mina de 1967, que cautiva tanto por su portada y contraportada como por su impresionante selección de temas.

Living in the Past, un verdadero santuario en Venecia.

En la visita, adquirí:

4 anni di successi, de Mina (primera edición italiana de 1967).